Esta frase se la he escuchado a una compañera de gimnasio, antes de que sus lagrimas empezaran a brotar de sus ojos y el dolor la aprisionara su corazón y el de las que estábamos con ellas en ese momento. No hay mayor dolor para una mujer que la perdida de su bebe, poco o nada hay que pueda consolar a una madre. Habíamos terminado la clase y hablando por casualidad de abdominales y cesáreas, ella que hacia siete meses que había pasado por una, estaba comentándolo, cuando su rostro se transforma, el mayor de los sufrimientos se dibuja en su cara y sus intentos de excusarse por no poder vencer las lagrimas, nos hacen estremecernos a los demás. La abrazo para consolarla, donde no hay consuelo, y me dice "es que se fue tan rápido, nadie me dijo nada, es que acababa de nacer...". Que difícil resulta dar consuelo ante esto, que vació queda imposible de llenar....Ni aun para quieren nos hemos enfrentados a situaciones difíciles, encontramos palabras de aliento, porque en el fondo sabes, que ese vació, no lo llenara nadie, que cada ser que ha estado contigo, es único y especial, que con el tiempo seguramente habra espacio para otro, pero la impronta de este, quedara siempre y le echaras de menos......
Desde aqui mandarle mi mayor afecto, a una persona que sin ser conocida, nos estremeció con su dolor...















